Camerún dice adiós al Mundial tras un partido loco.
Arrancó el partido en el Royal Bafonkeng Stadium de Rustenburgo y apenas transcurridos dos minutos de partido tiene lugar la primera ocasión Camerún. Los daneses responden cinco minutos después, cuando Rommedahl recibe de Poulsen y efectúa un disparo que se va por encima del larguero. El ruido de las famosas ‘vuvuzelas’ ensordece el estadio cuando , en el décimo minuto de partido, el interista Samuel Eto’o marca tras un error de Poulsen, que deja que Webó le quite el balón y éste se lo pase a Eto’o para marcar a placer. Se suceden las llegadas de los leones ante unos daneses demasiado desganados, hasta que responden por parte de Gronkjaer. El partido se fue equilibrando con los minutos y se alternaban las ocasiones entre los dos equipos. En el minuto 33 empata Bendtner con un golazo: Agger realiza un pase diagonal, Rommedahl manda un centro raso al punto de penalti y Bendtner marca desde el suelo. Camerún no acababa de reponerse tras el gol y el final del primer tiempo acaba lleno de ocasiones clarísimas por parte de los dos equipos. Sin duda, uno de los mejores partidos del mundial a mi parecer.
Camerún empieza fuerte la segunda parte con dos claras ocasiones de Mbia, Ekotto y Kjaer. El partido estaba emocionante ya que los dos equipos buscaban el gol y la victoria; una victoria que consigue Dinamarca en el minuto 61 de partido cuando tras otro balón en profundidad, controla Rommedalh y la pone en el palo largo de la portería de Hamidou. Makoun perdona minutos después tras una buena jugada de su equipo y un poco más tarde Hamidou salva el tercer gol para los daneses tras un disparo de Tomasson. Los leones no lo dejan de intentar en los minutos finales del partido pero no consiguen ese esperado gol y tras tres minutos de añadido el árbitro uruguayo Jorge Larrionda pita el final del partido y el final de la participación en este mundial de Camerún, que se queda fuera del pase a octavos.


Por lo que se ve te están tocando los partidos más vistosos, Desi, jejeje. Pues nada, por lo menos que de vez en cuando se siga viendo buen fútbol.