La selección española, fiable como pocas en las grandes competiciones desde hace cinco años, ofreció ayer un espectáculo sumamente bello en su debut en la Copa Confederaciones, ante la campeona de la Copa América y cuarta en el último Mundial, Uruguay. Para muchos, entre ellos servidor de ustedes, el primer tiempo que jugó España anoche en el Arena Pernambuco de Recife fue lo más brillante, a excepción de la final de la pasada Eurocopa frente a Italia y la semifinal de Sudáfrica 2010 ante Alemania, de toda la etapa de Vicente Del Bosque.
No en vano, la precisión, la velocidad y, por qué no decirlo, también la profundidad con la que la Roja acometió ayer su ataque sobre los uruguayos nos recordó a la época en la que el fútbol de la multicampeona de los últimos años sorprendió al mundo por su frescura y sus formas de mover el balón y llegar a la meta rival: los inicios de la era gloriosa en la Eurocopa de Austria y Suiza 2008. Seguir leyendo 'Ante Uruguay, como en 2008'»
No falla, viene incluido en los genes españoles. Si algo funciona y de repente está “solamente” al 80% de su funcionamiento ya no nos vale, no nos gusta y, hablando claramente, es una mierda. Basta que un grupo de 20 jóvenes nos hagan campeones del mundo y doblemente campeones de Europa para que, si empatan un partido ante la selección de Finlandia, ya haya problemas por todas partes, y no valgan para jugar al fútbol.
¿Por qué les quitamos el crédito a unas personas que han demostrado sobradamente que son grandes profesionales del fútbol y que nos han dado algo que ni en sueños habríamos visto? El síndrome de inferioridad que sufre el español medio ante jóvenes guapos, atractivos, ricos y que triunfan hace que se busque el más mínimo defecto para echar por tierra todo lo conseguido. Antes del partido ante Francia casi decíamos que ya no íbamos al Mundial de Brasil cuando faltaban cuatro partidos. Con la misma facilidad que elevamos a los altares a las personas somos capaces de bajarlos, destruirlos y, si nos apuramos, los desterramos. Seguir leyendo 'Manías “made in Spain”'»
La selección española, como todos sabemos, se juega el próximo martes en Saint-Denis una amplia mayoría de las posibilidades para lograr el pase directo al Mundial de Brasil 2014, donde la Roja debe defender la corona lograda hace casi tres años ya en Sudáfrica. Pero los profesionales bien se están encargando de recordarnos que, antes del partido de Francia, hay otro a priori mucho más asequible pero igual de importante: el de mañana frente a Finlandia en Gijón.
Puede parecer esto un tópico o una perogrullada pero no lo es. La igualdad existente hasta ahora entre España y Francia al frente de su grupo de clasificación -empatadas a siete puntos y con un 1-1 en el primer partido entre ambas selecciones- hace que, al menos hasta el martes por la noche, la diferencia general de goles sea un factor muy a tener en cuenta. Seguir leyendo 'Antes de Francia, Finlandia… y por cuantos más goles, mejor'»
Suele pasar que a veces, en tu propia casa, después de un largo y prolongado período de éxitos, hay quienes están esperando el más mínimo patinazo para pasarte factura. Y eso es lo que ocurre con Vicente del Bosque en este país llamado España. Un país en el que, por suerte o por desgracia, en un buen porcentaje la selección interesa en tanto en cuanto vaya o juegue algún jugador del equipo del aficionado de turno.
Del Bosque cometió anoche un error garrafal, del que se dio cuenta hasta el que, como yo, estaba viendo el partido en casa: no volver a su clásico doble pivote cuando, en el segundo tiempo, las modificaciones tácticas de Deschamps habían propiciado que Francia adquiriera una superioridad tal en el medio campo que Xabi Alonso estaba completamente desbordado.
Pero es un error por el que se le está pasando bastante más factura de la que Vicente se merece; justo por parte de una corriente que no le perdona haber sido uno el técnico más brillante y más laureado que ha tenido el Real Madrid en los últimos 25-30 años. Una corriente similar -aunque con ideologías futbolísticas opuestas-, dicho sea de paso, a la que se empeña en negar sistemáticamente la capital importancia de los jugadores del Barça en los éxitos de los últimos años. Seguir leyendo 'Del Bosque tiene derecho a equivocarse'»

“Lo que no te mata te hace más fuerte”
Esta frase del filósofo alemán Friederich Nietzche resume a la perfección lo que le ha pasado a David Villa en los últimos nueve meses: mirar el lado positivo de las cosas cuando no pintan demasiado bien y no perder la sonrisa es algo que caracteriza al asturiano.
Un ejemplo de ello fue aquel 15 de diciembre en Japón, cuando se rompió la tibia de su pierna izquierda y esto hizo que se perdiese el resto de la temporada (incluyendo la pasada Eurocopa). A su llegada a Barcelona, cuando un grupo de periodistas le esperaban, intentó ocultar su cara de tristeza con una sonrisa que diera a entender que todo iba a salir bien. Ya sufrió una lesión similar cuando apenas tenía cuatro años y supo reponerse, ¿por qué no iba a suceder ahora lo mismo?
Meses de esfuerzo y de trabajo vinieron a continuación, con el único objetivo de volver a ser el jugador rápido y goleador por el que se peleó media Europa: el apoyo de su mujer y sus niñas, su perseverancia y su amor por el fútbol hicieron el resto. Y aunque no estuvo totalmente recuperado para la Eurocopa, pudo disfrutar del triunfo de la selección desde las gradas junto con su compañero de equipo, Carles Puyol. Ahora ahí está otra vez, jugando poco a poco con el FC Barcelona y con la selección, haciendo lo que mejor se le da: marcar goles. Seguir leyendo 'Villa, o cómo no perder jamás la sonrisa'»

Después de la eliminación de
España en la competición de fútbol de
Londres 2012, el debate sobre si el fútbol debería ser deporte olímpico copó horas de televisión, radio y prensa. No encuentro razones para que no lo sea salvo que, si a los Juegos Olímpicos van los
Bolt,
Phelps,
Isinbayeva y los grandes deportistas mundiales, no entiendo porque no pueden ir los
Messi,
Cristiano,
Xavi,
Iniesta…
Es el aliciente que le falta a la competición que es seguida por pocos más que por los países participantes. Los partidos no congregan a los millones de personas que se sientan delante de la televisión para ver correr a Bolt, nadar a Phelps o competir a las selecciones de baloncesto, waterpolo o vóley playa y los seguidores de las competiciones de vela y la gimnasia artística. Seguir leyendo 'El fútbol, actor secundario en los Juegos Olímpicos'»
Japón está en semifinales del torneo olímpico de fútbol, donde se medirá a México; Honduras estuvo a un pasito de cargarse a la todopoderosa Brasil. Son, como bien recordamos, las dos selecciones que eliminaron a España en la fase de grupos. Dejando a un lado el nivel de juego en general que pueda haber en este campeonato -para mí, deficiente-, lo primero que se nos debería venir a la mente es que, por lo menos, no eran tan malos.
No puedo evitar pensar que, de una forma o de otra, les subestimamos. No les faltamos al respeto -quiero pensar-, pero sí les valoramos por debajo de las prestaciones que podían llegar a ofrecer. Incluso vuestro humilde narrador -que diría Alex DeLarge, el protagonista de La Naranja Mecánica- a pesar de que yo mismo fui el encargado de advertir en esta misma página que si hay un campeonato futbolístico abierto a las sorpresas, ése es el masculino de los JJOO. Seguir leyendo 'Hablando claro: les subestimamos'»
Supongo que tener que disputar el último encuentro de una gran competición sabiendo que ya estás eliminado debe ser lo más parecido a una tortura china, especialmente si el deportista o equipo implicados llegaban de antemano con férreas intenciones de conseguir medalla.
Pues eso mismo es lo que estará sintiendo la selección olímpica de fútbol en las horas y días previos al partido que esta tarde le medirá a Marruecos. Los jugadores dirán que van a salir a ganar, que hay que dar la cara, que hay que acabar bien… no dudo de sus palabras ni de sus intenciones, pero si a lo anteriormente comentado le unimos que el fútbol de competición de clubes está ya a punto de empezar nos sale un último compromiso que todos deben estar deseando que acabe antes de haber comenzado. Seguir leyendo 'Tortura china… y cura de humildad para determinada gente'»
Nos pasamos la vida con comparaciones. En el colegio: “Vanesa saca mejores notas que Carla”, entre los amigos: “Juan liga más que Fernando”, en la madurez: “mi hermano gana más dinero que el tuyo”… El deporte no iba a ser menos, “¿es mejor el Dream Team o el equipo actual de EEUU?”, “¿quién es el mejor deportista español, de todos los tiempos?”, “¿Messi mejor que Cristiano Ronaldo?”… ¿Por qué no nos conformamos con que sean diferentes?
Las comparaciones entre la Selección Olímpica y la Selección absoluta del fútbol español empezaron desde el momento en el que la absoluta empezó a ganar títulos. Ahora que la España ha sido eliminada de los Juegos Olímpicos de Londres se han acrecentado. Las críticas hacia los olímpicos van desde el juego, que según los críticos, “no tiene nada que ver con el de la absoluta” hasta la elección de los jugadores pasando por el cuerpo técnico. Seguir leyendo 'Las comparaciones siempre son odiosas e innecesarias'»
Debo reconocer que, como supongo que a todos los que seguimos a la selección española, el partido de ayer ante Japón en el debut olímpico me dejó casi helado. Y no por la derrota en sí, porque al fin y al cabo un pinchazo es meramente subsanable; que se lo digan si no a La Roja que compitió en el inolvidable Mundial 2010.
Lo que me dejó más preocupado fueron las inquietantes sensaciones mostradas por los chicos de Luis Milla. Hay quien dice, a raíz del España-Suiza de Sudáfrica, que no pasa nada, porque precisamente la selección absoluta acabó saliendo campeona después de caer de forma sorpresiva ante los helvéticos; pero creo que ambos ejemplos no son para nada comparables. Porque después de ver cómo jugó España aquel día, el 0-1 de Durban únicamente se hubiese dado en uno o dos de cada cien partidos jugados exactamente igual.
Aquel estreno mundialista fue un accidente; pero lo de ayer… lo de ayer me causa bastante más pesimismo. Porque no sólo estuvieron presentes los tradicionales nervios del primer día -reflejados, entre otras cosas, en los garrafales errores en los que incurrieron el medio campo defensivo y la zaga-; sino que quienes vimos el partido pudimos advertir un estado físico ciertamente inquietante, lo que suele desembocar, como ayer, en una ausencia total de ideas. Seguir leyendo 'Lo peor, las sensaciones… y Brasil en el horizonte'»