Cómo “meterle mano” a esta Alemania
Alemania ha presentado, desde la histórica final de la Euro 2008, una importante reestructuración, en la que, quitando la lesión de Ballack, ha mantenido a clásicos como Klose o Friedrich, a “jóvenes veteranos” como Lahm, Schweinsteiger y Podolski, y a jovencísimos valores procedentes de la mejor hornada sub-21 que ha dado el fútbol germano en muchísimos años: Khedira, Müller y Özil.
Todos ellos, de la mano de Joachim Löw, han contribuido sobremanera a cautivar al fútbol internacional con su juego ofensivo precioso, elaborado y técnico al mismo tiempo; una especie de versión mejorada –perdónenme el atrevimiento, pero debo reconocer que así lo considero- de la España que les privó del título europeo hace un par de años.
Pero no son invencibles, y menos para una España que, aunque no está pudiendo practicar el fútbol con el que es reconocida en el mundo entero, tiene jugadores de tanta calidad como los alemanes y, al menos actualmente, con bastante más experiencia que muchos de los puntales germanos.
Desde Sigue a la Roja queremos dar a conocer algunas de las que, a nuestro entender, pueden ser las claves para la victoria de la selección:
- Olvidarnos del pasado. Es la norma número uno, ya que esta Alemania tiene muy poco que ver con la que cayó rendida a los pies de los jugadores españoles en la final de Viena.
- Concentración y solidaridad al 100%. Parece una obviedad, pero nunca está de más recordarlo, sobre todo cuando Alemania te la puede liar escasamente con media ocasión. Prohibido cometer errores de bulto, especialmente en defensa, porque a buen seguro se van a pagar más caros que en otros compromisos.
- El centro del campo. Tanto Inglaterra como Argentina intentaron, en sus choques contra Alemania, “saltarse” esta parte tan fundamental de la táctica de un equipo, entre otras cosas porque no disponían de efectivos con la calidad de los que tenemos en “La Roja”. Sergio Busquets debe ser el “stopper” que está siendo tanto en el Barça como en Sudáfrica 2010, aún a riesgo de ganarse alguna amarilla; mientras que Xabi Alonso, Xavi e Iniesta, como siempre –podrían tener incluso la ayuda de Cesc-, deben mover el balón como ellos saben, “quitándoselo” a los Khedira o Schweinsteiger, los grandes “motores” de la tricampeona mundial. Y todos, absolutamente todos, deben juntar las líneas y dejar el menor número posible de espacios.
- Presión desde arriba cuando tengan la posesión. Decía ayer en El Mundo Radomir Antic que una de las claves para la derrota alemana ante “su” Serbia en la primera fase fue que los balcánicos se preocuparon mucho en tapar la salida del balón desde atrás de los de Löw, personificada en Friedrich, cuya labor en ese sentido es similar a la que puede realizar Piqué, tanto en el Barça como en “La Roja”. Vigilar a sus laterales también es un punto importante, sobre todo a Lahm, autor de más de un gol importante para su selección.
- La ausencia de Thomas Müller. Lo venimos diciendo desde que el heredero en importancia, apellido y dorsal del mítico “Torpedo” vio su segunda amarilla del torneo contra Argentina. Por el jovencísimo delantero del Bayern Munich pasan prácticamente todas las jugadas de ataque de Alemania –ya sea en su creación o en su culminación-, y su baja es tremendamente sensible para el veloz juego de los de Löw. Pero nuestros internacionales no deben confiarse, porque aún quedarán en el campo unos tales Schweinsteiger, Özil, Podolski o Klose. Casi nada.
- “Acompañar” a Villa en las tareas goleadoras. Hasta la fecha tan sólo uno de los seis goles anotados por España no ha llevado la firma del “Guaje”, el de Iniesta ante Chile. La selección tiene jugadores con la suficiente calidad para que, sin ser grandes goleadores, sí puedan alojar la pelota en la meta rival cuando sea preciso; y esa faceta debe aparecer pronto porque el nuevo delantero del Barça, como humano que es, puede tener un mal día. Para ello es vital “recuperar” a Fernando Torres.
- La experiencia española en partidos importantes y apretados. Es algo de lo que carece la actual selección alemana y que, cuando la vaya adquiriendo, hará que se convierta en un equipo realmente temible. Pero a día de hoy el bloque de jugadores españoles ha superado en los últimos años una tanda de penaltis ante Italia -la de la Eurocopa-, un mal momento en el presente mundial durante la primera fase, y dos partidos de KO ante rivales encerrados atrás como Portugal y, durante muchos minutos, Paraguay. Por no hablar del montón de choques de alto nivel que nuestros chicos han disputado y ganado con sus clubes –sobre todo los del Barça- en las últimas temporadas. Todo ello sufriendo y sabiendo competir. Alemania, por la edad de muchos de sus mejores jugadores, todavía no se ha visto en una de éstas; con lo que un final igualado podría beneficiar bastante a España.
Pero ante todo, tal y como opina prácticamente la totalidad de personajes entrevistados para hablar de esta semifinal, la clave número uno es que España sea fiel a los principios que la han llevado a los éxitos que está consiguiendo; y, a partir de ahí, intentar neutralizar a los germanos. Si conseguimos el perfecto equilibrio entre una cosa y otra, no tengan duda de que la selección española estará el próximo domingo en el Soccer City de Johannesburgo disputando la primera final mundialista de su historia.

Un análisis certero. Sobre el papel, quien pierda la concentración pierde. En el fútbol hay múltiples factores que pueden desequilibrar un partido, pero la España de ahora no es derrotista sino campeona. Sus jugadores han ganado finales, superado presión y salido de situaciones complicadas. Si ningún factor, ya se llame árbitro, error en el medio campo o Jabulani, se interpone, veremos el domingo un Holanda-España.
Si juega Torres ni va a haber presion ninguna en la parte de arriba y es como si jugamos con 10.