Las comparaciones siempre son odiosas e innecesarias
Las comparaciones entre la Selección Olímpica y la Selección absoluta del fútbol español empezaron desde el momento en el que la absoluta empezó a ganar títulos. Ahora que la España ha sido eliminada de los Juegos Olímpicos de Londres se han acrecentado. Las críticas hacia los olímpicos van desde el juego, que según los críticos, “no tiene nada que ver con el de la absoluta” hasta la elección de los jugadores pasando por el cuerpo técnico.
No podemos pedirle lo mismo ha ambos equipos, por la sencilla razón de que no son lo mimo. Son jugadores diferentes, rutinas diferentes, entrenador diferente y rivales diferentes. Por muy buenos que sean los métodos para unos, es probable que para otros no lo sea tanto por la propia personalidad de sus protagonistas.
Por supuesto que Milla no es como Del Bosque, sobre todo porque la trayectoria del salamantino es de muchos más años que la del seleccionador olímpico. Todo necesita una evolución, de los traspiés se aprende y se mejora, las comparaciones ni ayudan, ni enseñan y ni, por supuesto, mejoran. Las comparaciones dejan de cumplir un objetivo cuando las circunstancias externas varían. Dejemos de comparar, pues; no es necesario.
Twitter: @TeresaSendin

