Se apagó la llama de Chus Pereda
Se nos fue uno de los históricos por excelencia del fútbol nacional en general y de la selección española en particular. Chus Peredano pudo salir victorioso de la batalla contra el cáncer anunciado allá por finales de mayo, falleciendo esta mañana a la edad de 73 años.
Pereda, que jugó a lo largo de los 50 y los 60 tanto en el Madrid como en el Barcelona, ofreció lo mejor de su carrera en “la Roja”, a pesar de ser tan sólo 15 veces internacional. El extremo debutó con la camiseta de España el 15 de mayo de 1960 ante Inglaterra, y jugó su último encuentro el 27 de octubre de 1968, ante Yugoslavia.
Una vez retirado, estuvo al frente durante muchos años de las categorías inferiores de la selección, así como también formó parte del cuerpo técnico de la absoluta, llegando a estar al frente durante algunos días en 1992, por indisposición de Vicente Miera.
De toda su trayectoria, sin duda lo más recordado es su actuación en la Eurocopa de 1964. En la cita continental que supuso el primer título oficial para la selección española, Pereda jugó un papel fundamental al marcar tanto en la semifinal contra Hungría como en la final ante los rusos, y asistir a Marcelino en uno de los goles históricos por antonomasia de la historia de nuestra selección.
Sus compañeros de generación, como no podía ser de otra forma, se han mostrado muy afligidos con la triste noticia, empezando por el propio Marcelino, con quien Pereda se reencontró hace tres años, tras más de 20, por gentileza del programa Informe Robinson. El delantero gallego, que no quiso hacer demasiadas valoraciones, declaró esta mañana a la agencia EFE que ambos eran íntimos amigos, y que hablaron todos los meses desde que se hizo público el cáncer de Chus.
También Amancio Amaro ha querido sumarse a las condolencias. El histórico extremo gallego, protagonista involuntario de la anécdota que contaremos en breve por mor del No-Do, dijo también a EFE que “era una persona muy querida, todo corazón, un hombre que se dejaba querer, muy abierto. Desde que dejamos de jugar al fútbol él era el único que ha ido llamándonos una o dos veces al año“. “Era un fuera de serie, encantador. Sabíamos que estaba malo, pero no nos imaginábamos el desenlace. La última vez que le vi fue en una reunión de veteranos del Real Madrid. En nuestro club estuvo poquísimo tiempo“, recordó Amancio.
Sirva como homenaje por parte de Sigue a “la Roja” el video al que antes hacíamos mención, que colgamos en la web hace no demasiadas fechas, pero que ahora lo volvemos a dejar:
Descanse en paz, Chus Pereda, grande donde los haya…