Y por fin llegó el “maná” para España
LO MEJOR DE LONDRES 2012: JORNADA 11ª
Siete medallas, siete. Son las que ya tiene el deporte español en Londres 2012 después de una jornada agradabilísimamente abundante, un día que llevábamos esperando desde el inicio de estos JJOO de vacas flacas para el deporte nacional.
España ha sumado hoy tres medallas (oro en vela/RS:X con Marina Alabau, plata en triatlón para Javier Gómez Noya y también plata en natación sincronizada con Andrea Fuentes y Ona Carbonell), tiene asegurada otra más (waterpolo femenino) y ha dejado a un equipo en semifinales (balonmano femenino), además de sumar un diploma olímpico gracias al séptimo puesto de Frank Casañas en el lanzamiento de disco.
Es decir, que hablando claramente hemos conseguido en un solo día una medalla más que en todo lo que llevábamos de competición olímpica. Sólo los chicos del hockey nos han “fallado” al no poder ganar a Gran Bretaña (1-1) y quedar fuera de las semifinales, pero su actitud hasta el último segundo (los árbitros rectificaron en los últimos segundos hasta en un par de ocasiones sendas decisiones de penalti-córner a nuestro favor) les hace también merecedores del aplauso.
ALABAU HACE SONAR EL HIMNO ESPAÑOL
Vayamos por partes. Es preciso hablar en primer lugar del oro, de la primera vez que ha sonado el himno español en Londres, gracias a una windurfista sevillana de 26 años, que ya había sido cuarta en Pekín 2008, y que llegaba a esta cita con ánimo de resarcirse de aquella decepción.
Marina Alabau afrontaba la “Medal Race” de la clase RS:X con la tranquilidad de que le bastaba un séptimo puesto para la gloria absoluta, pero ha querido terminar a lo campeona y ha certificado el oro imponiéndose en la regata decisiva.
GÓMEZ NOYA, LA “SINCRO” Y EL WATERPOLO COMPLETAN EL DÍA
Antes, no obstante, habíamos empezado el día con una plata de ley en triatlón, la primera medalla masculina, de un gallego, Javier Gómez Noya, que también quería quitarse la espina del cuarto puesto hace cuatro años; y a fe que lo ha conseguido.
Gómez Noya, con un comportamiento excelente a lo largo de los tres segmentos (natación, de donde salió primero; ciclismo y carrera a pie), tan sólo cedió, y en los últimos kilómetros, ante la mayor fuerza del gran favorito, el británico Alistair Brownlie que únicamente pudo soltarle en el tramo final de la carrera a pie. Su éxito es, por el momento, el punto culminante de una complicada carrera deportiva que, a sus 29 años, no tiene visos de terminar ni mucho menos.
La fiesta continuó con la natación sincronizada. Asegurado el lugar en el podium salvo que alguna de las nuestras sufriera un accidente, faltaba saber si en la final Andrea Fuentes y Ona Carbonell serían capaces de superar la décima que el dúo chino les llevaba del día de la rutina técnica, en la lucha por la plata.
Fuentes y Carbonell, que ayer fueron inferiores en dos décimas a China -en la rutina libre -nota que sólo servía para clasificarse para la final-, hoy han bailado su “Tango” mucho mejor, y las jueces les han premiado merecidamente con 96,800 puntos, por los 96,770 de las chinas. El oro, naturalmente, ha sido para las imbatibles rusas; y desde el jueves España buscará otra medalla casi segura en la competición por equipos.
Y, para completar el cupo de medallas, un gran equipo, el del waterpolo femenino, se ha asegurado la plata al derrotar esta noche en semifinales a Hungría por 10-9 en un partido bronco, complicado, con una defensa rayando la perfección y con unos árbitros que nos dejaron sin una de nuestras mejores jugadoras, Silvia Peña, antes del descanso, además de perjudicarnos con una serie de decisiones cuanto menos discutibles.
España, no obstante, ha dominado el partido desde el inicio, y gracias a que han defendido como leonas han llegado al final con relativa comodidad, ya que el último gol húngaro se ha producido en el último segundo del partido, con todo ya decidido. Nuestro rival en la final del jueves será Estados Unidos.
Para rematar, otras chicas, las “guerreras olímpicas” del balonmano femenino, se han clasificado para las semifinales y para la lucha por las medallas después de haber vencido por 25-22 a Croacia. España ha sabido distanciarse en la recta final, llegando a ganar hasta por cuatro goles, y pasado mañana pelearán por el pase a la final ante Montenegro, que sorprendentemente ha derrotado a Francia en el segundo partido del día.
UN HOLANDÉS VOLADOR SOBRE LA BARRA FIJA
Y del resto de la jornada, más allá de la borrachera medallista española, hay que mencionar el final de la gimnasia artística con la última jornada de finales por aparatos y un nombre por encima de todos, el del holandés Epke Zonderland.
Zonderland, uno de los gimnastas más espectaculares que se pueden ver por los pabellones, ha ganado el oro en su especialidad, la barra fija, ofreciendo a los espectadores un ejercicio en el que ha combinado arriesgadísimos vuelos -los que él suele hacer habitualmente- con una gran seguridad y efectividad -lo que no consigue siempre-, y ha ganado el oro (16,533, con unos bestiales 7,90 como nota de dificultad) por delante del alemán Fabian Hambüchen y del chino Zou Kai, campeón hace cuatro años.
China se ha llevado los oros de paralelas (hombres) gracias a Z. Feng y de barra de equilibrios (mujeres), donde Deng Linlin ha terminado por delante de su compañera y campeona mundial en este aparato Sui Lu. Y en la última de las finales, el suelo femenino, el triunfo ha sido para la estadounidense Alexandra Raisman, cuyos 15,600 han mejorado los 15,200 que ha obtenido una de las grandes damas de la gimnasia internacional, la rumana Catalina Ponor.
Mañana tenemos otro día muy interesante, que arrancará por la mañana con la final de piragüismo C-1 1000 metros (David Cal), y continuará con los cuartos de final de los equipos masculinos de baloncesto, balonmano (ambos ante Francia) y waterpolo (contra Montenegro). Aunque éstos se han mostrado más irregulares que los femeninos, suerte para todos ellos, y confiemos en que se clasifiquen para pelear por las medallas.
Twitter: @victordiaz79