Ya lo habíamos avisado
En Junio de 2008 tras ganar el primer partido de la Eurocopa en Innsbrück ante Rusia las cámaras de Telecinco vinieron a pedirnos un titular. Teje dijo para todo España: vamos a cambiar la historia.
Y tanto. Ese año ganamos la Eurocopa. Por fin y tras más de cuarenta años vencimos y convencimos, pero la cosa no queda ahí. La historia sigue cambiando a nuestro gusto y ahora estamos por primera vez en unas semifinales de un Mundial. En 1950 España logró su mejor clasificación en un Mundial, alcanzando un meritorio cuarto puesto. La diferencia es que en aquella ocasión, tras pasar la fase de grupos accedías directamente a la liguilla final, que se disputaba con otros tres equipos. Uruguay se alzó con el título tras el famoso maracanazo frente a Brasil y sin poder batirnos. Sólo conseguimos un empate en aquella liguilla ante a la postre campeona.
60 años después el formato es distinto. Ahora te lo juegas todo en 90 minutos. Si tienes un mal día no tienes opción de recuperarte como nos ha pasado en la primera fase de este mismo Mundial. Los que tenemos la suerte de poder vivir estos momentos en Sudáfrica, todavía no lo hemos asimilado, pero unas semifinales de un Mundial es algo muy grande. ¿Cuántas veces nos hemos quedado con la miel en los labios y hemos sentido envidia al ver a otras selecciones jugar estos partidos? Ahora es nuestro turno. Sin duda nos lo merecemos.
El día del partido no tuvo mucho de especial. Teje y yo fuimos al hostal donde estaban Alex y Rafa, que era el mismo donde nos habíamos juntado todos antes del partido ante Honduras, y allí vimos con ellos el Alemania – Argentina. Partidazo de los alemanes que nos iban a esperar para vernos en Durban. Tras el partido y sin perder ni un minuto hicimos el mismo recorrido que dos semanas antes. Andamos hasta la parada del autobús y tras ir cantando en el mismo, nos volvimos a bajar en el bar de negros en el que tanto habíamos disfrutado. Una vez más se alegraron un montón de que volviésemos allí. Lo malo que no teníamos mucho tiempo, pues el partido empezaba pronto y esta vez teníamos que ir a la otra punta del estadio para entrar a nuestros asientos.
Si hay algo que está claro es que a sufridores no nos gana nadie. Teje y yo como buenos unionistas (U.D. Salamanca) estamos más que acostumbrados a sufrir cada domingo, pero ni con esas parece que estemos vacunados. En cosa de dos minutos, todos sabéis lo que pasó. Penalti en contra de España que paró Iker, y a la contra penalti a favor. Tira Xabi Alonso, y cuando conseguimos levantarnos de la celebración del gol vemos que va a volver a tirarlo. Vaya chasco. Habíamos estado como un minuto celebrándolo y no nos habíamos dado cuenta. Encima esta vez no entra. Todos los fantasmas de la historia que queríamos cambiar rondaban sobre nuestras cabezas, pero una vez más, llegó el salvador Villa para darnos el pase a semifinales tras una jugada con tres palos. Más divertido que lo de los alemanes, ¿no?
Según nos han contado la fiesta en cada ciudad de España ha sido digna de recordar. Aquí estábamos todos sacando pecho, nuestras caras hacían sacar a cualquiera que nos viese su lado más positivo, pero creo que todavía no hemos asimilado la grandeza del momento.
Mañana ponemos rumbo a las Lagunas de Santa Lucía, un parque natural parecido a la Albufera de Valencia, pero con hipopótamos y cocodrilos. No sabemos si allí tendremos Internet, pero tan pronto como consigamos conectarnos, os informaremos acerca de nuestras aventuras y desventuras por el noreste sudafricano.


